Cuando llega el verano, empiezan las escapadas, los viajes en familia, las vacaciones en la playa, las rutas por la montaña o las aventuras en destinos más lejanos. Solemos preparar las maletas con ilusión, revisamos la documentación y pensamos en la ropa que vamos a llevar, pero hay algo que muchas veces dejamos para el último momento: el botiquín de viaje.
Y es curioso, porque precisamente son los pequeños imprevistos los que más pueden alterar unas vacaciones. Una rozadura después de caminar todo el día, una picadura de mosquito, una quemadura solar, una molestia digestiva o un dolor de cabeza pueden aparecer cuando menos lo esperamos.
La buena noticia es que no hace falta llevar media farmacia en la maleta. La clave está en preparar un botiquín práctico, compacto y adaptado a las necesidades de cada persona y de cada tipo de viaje.
Tenerlo preparado nos aporta tranquilidad y nos permite reaccionar rápidamente ante pequeñas molestias que, aunque no suelen ser graves, sí pueden afectar a nuestro bienestar y hacernos perder parte de las vacaciones.
Si este verano vas a viajar, este artículo te servirá como guía para preparar un botiquín completo, eficaz y pensado para toda la familia.

Muchas veces pensamos que podremos comprar cualquier cosa en el destino, y en la mayoría de los casos es cierto. Sin embargo, no siempre tendremos una farmacia cerca, puede que estemos en otro país o simplemente que necesitemos una solución inmediata.
Un botiquín bien preparado nos permite:
Además, si viajamos con niños, personas mayores o personas con enfermedades crónicas, llevar una pequeña farmacia portátil se convierte prácticamente en una necesidad.
Antes de pensar en el resto de productos, hay algo fundamental: la medicación que tomamos de forma habitual.
Si sigues algún tratamiento, asegúrate de:
Este punto es especialmente importante cuando viajamos al extranjero.

Un dolor de cabeza, una molestia muscular después de una caminata o unas décimas de fiebre pueden aparecer en cualquier momento.
Por eso, es recomendable incluir aquellos medicamentos habituales que hayan sido recomendados previamente por el profesional sanitario para aliviar:
Contar con ellos puede evitar muchos inconvenientes durante las vacaciones.
Durante el verano caminamos más, hacemos excursiones, practicamos deporte y pasamos más tiempo al aire libre. Las pequeñas heridas y rozaduras son más frecuentes de lo que pensamos.
Por ello, un buen botiquín debería incluir:
Estos productos apenas ocupan espacio y pueden resultar muy útiles.

Hablar de verano es hablar de fotoprotección.
La exposición solar excesiva es uno de los principales factores responsables del envejecimiento prematuro de la piel y de muchas lesiones cutáneas.
Por ello, en cualquier viaje no deberían faltar:
Además, recuerda reaplicar el producto cada dos horas y después de cada baño.
Incluso utilizando correctamente la protección solar, la piel puede terminar deshidratada debido al sol, la sal y el cloro.
Los productos aftersun ayudan a:
Los formulados con aloe vera son especialmente populares durante esta época.

Uno de los protagonistas indiscutibles de las vacaciones son los mosquitos.
Dependiendo del destino, un repelente puede convertirse en un auténtico salvavidas.
Lo ideal es incluir:
Hoy en día existen formatos muy cómodos como sprays, roll-on o pulseras.
Los cambios de horarios, la alimentación, el calor o incluso el agua de otros destinos pueden alterar nuestro sistema digestivo.
Por eso, es recomendable llevar algunos productos destinados a aliviar molestias habituales como:
Si se viaja al extranjero, conviene consultar previamente con el farmacéutico para adaptar el botiquín al destino.

El suero fisiológico es uno de esos productos sencillos que pueden ser útiles en multitud de situaciones.
Puede emplearse para:
Especialmente si viajas con niños, merece un hueco en el botiquín.
Durante los viajes no siempre tenemos acceso a agua y jabón.
Un pequeño gel hidroalcohólico y unas toallitas pueden ayudarnos a mantener una correcta higiene en cualquier momento.

Los más pequeños suelen necesitar algunos productos adicionales.
No deberían faltar:
Preparar un botiquín infantil con antelación puede ahorrarnos muchos sustos y preocupaciones.
Lo ideal es utilizar una bolsa o neceser específico para tener todos los productos ordenados y localizables.
Además:
Un botiquín bien organizado es mucho más práctico y seguro.
Las vacaciones están hechas para desconectar, descansar y disfrutar. Y precisamente por eso, merece la pena dedicar unos minutos a preparar un botiquín de viaje completo y adaptado a nuestras necesidades.
No se trata de esperar que ocurra algo malo, sino de viajar con tranquilidad y estar preparados para esos pequeños imprevistos que forman parte de cualquier aventura.
Una rozadura, una picadura o una quemadura solar no tienen por qué arruinar unos días que llevamos esperando durante meses.
En FarmaProxi creemos que la mejor forma de disfrutar del verano es hacerlo con tranquilidad. Y un buen botiquín es, sin duda, uno de los mejores compañeros de viaje que puedes llevar contigo.
Nuestros clientes confían en nosotros
Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades