Una dieta detox por definición es una dieta que elimina toxinas; y como tal, elimina la hinchazón, mejora el estreñimiento, la piel apagada, mejora e incluso elimina el dolor de cabeza… porque tu cuerpo empieza a trabajar de una forma realmente saludable.

Como siempre,la precaución y la mesura debe imperar en cualquier cambio de alimentación o hábitos que iniciemos, contando con un nutricionista que nos acompañe y nos oriente, indicándonos los alimentos que debemos tomar, los que debemos evitar, y en su caso, los suplementos naturales con que debemos acompañarlos.
No sólo se trata de seguir un menú semanal “tipo” sino de tener el apoyo de un especialista. Si nos ponemos a pensar en un lugar donde la salud es la prioridad y donde los expertos conocen su trabajo en salud y nutrición, evidentemente pensaremos en nuestra farmacia de confianza.
Cada vez son más las farmacias que cuentan con su propio nutricionista, que acude semanalmente a enseñarnos a comer de una forma saludable: de eso se trata, de aprender hábitos saludables para alimentarnos mejor y adquirir una mayor calidad de vida.
La Dieta Detox: desintoxica tu organismo como paso previo para alcanzar un peso óptimo y un cuerpo sano.
Detox significa desintoxicar. Las toxinas son todos aquellos alimentos o sustancias que, juntos o separados de los nutrientes que hemos ingerido, perjudican o interfieren en el correcto funcionamiento de nuestro organismo en su conjunto.
No nos equivoquemos, el organismo funciona de forma holística, por lo que si algo afecta a nuestros riñones, afecta a todo el cuerpo, desde nuestra piel a nuestro estado de ánimo.Y quien dice riñones, puede decir páncreas, o hígado, o tensión arterial… Por eso desintoxicar es limpiar y ello es posible con una correcta y adecuada alimentación.
Existes alimentos que por sí mismos limpian de una forma potente (siempre que no tengas incompatibilidad, alergias o intolerancias, para lo cual está el nutricionista, como ya hemos dicho, del que no podemos prescindir), como son la alcachofa, los espárragos, la piña, pepino, espinaca, el kale o col rizada…
Todos estos, son alimentos que encontramos en los supermercados y que introducidos de una forma equilibrada en una dieta nutricionalmente adecuada y bien estructurada y estudiada, nos ayudarán a eliminar las toxinas sobrantes.
Los caldos de verdura sin fécula, los probióticos de los alimentos naturales, como el kéfir o la kombucha (mucho mejor si son naturales y caseros), pueden igualmente aligerar la carga alimenticia y darnos más energía y vitalidad.
También puede ser una buena opción reducir temporalmente los hidratos de carbono (no eliminarlos) dejando los de más alto contenido nutritivo y fibras; así como tambiénreducir la proteína de origen animal, al menos en un primer momento, y como sustituir la leche de vaca por otros lácteos cuyas moléculas sean más pequeñas y por lo tanto más digestibles.
Hay que tener mucha precaución con esto, pues no a todo el mundo los lácteos les son recomendables ni a todos les conviene eliminarlos (por ejemplo personas con osteoporosis), y debe cuidarse también en la dieta el nivel de grasa que pueden aportar y el de azúcares (la lactosa no es más que azúcar y aporta nada en la leche, por ejemplo).
Para suplementar la dieta, puede ser interesante empezar cuidando nuestra flora intestinal y por lo tanto potenciando nuestro sistema inmune tomando probióticos o prebióticos frescos y de calidad en ayunas que nos recomendará nuestro nutricionista o nuestro farmacéutico.
Y además de ajustarnos semanalmente la dieta, conforme a nuestros gustos (para poder cumplirla y que no resulte aburrida), pueden recomendarnos eliminar alimentos que puedan ser pesados, susceptibles de producir intolerancias y los que más se ajusten a nuestras necesidades y objetivos,así como incluir suplementos que potencien la limpieza del organismo y la eficacia de la dieta.
Es importante potenciar los caldos y zumos de verdura fresca, con zumo de limón y raíz de jengibre. La cúrcuma también tiene importantes cualidades. Quizá también te recomiende incluir en tu dieta los denominados superalimentos, que en la actualidad vienen preparados para tomar diluidos en el desayuno, como omega 3, vitaminas B3, B6 y B12, y otros oligoalimentos que ayudan a nuestras arterias y al sistema inmune.
Al margen de lo anterior, como normas básicas para una correcta alimentación, es importante realiza las 5 comidas al día, sin saltarte ninguna, con lo que controlarás la ansiedad y no pasarás hambre. Bebe al menos 1,5 litros de agua al día, y haz ejercicio moderado al menos 3 veces al día, aunque sea caminar a paso ligero. El resto, como hemos dicho, déjalo en manos del nutricionista de tu farmacia de confianza.
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