Debido a la alta cantidad de contagios del COVID-19, así como la incertidumbre que ha despertado en la población todo lo referente a la pandemia, la duda sobre la vacuna contra la gripe ha crecido, sobre todo para confirmar si es oportuno optar por ella en esta época. Ante estas dudas, recopilamos los beneficios que puede aportar en el escenario sanitario actual.

La vacunación contra la gripe, también popularizada como vacuna contra la influenza o vacuna antigripal, es una dosis anual que previene diferentes tipos de virus asociados a los procesos gripales. La vacunación contra la gripe tiende a ser vinculada a una baja efectividad, ya que cada año se diseña una versión que debe atacar la cepa o cepas del invierno anterior, por lo que cuando termina el año, ya pierde la potencia inicial de poder erradicar virus que van mutando.
La Organización Mundial de la Salud suele monitorear las variantes de la vacunación contra la gripe haciendo énfasis en quelos virus con vacuna deben atacar directamente a los virus circulantes, específicamente en el caso de la gripe, que es un virus en constante cambio, por lo que se aplican dos tipos de dos tipos de vacunas antigripales globales, la primera serían las vacunas inactivadas y seguidamente las vacunas vivas atenuadas.
Es importante señalar quelos diferentes tipos de vacunación contra la gripe existentes, que ya son comercializados a nivel internacional, contienen los subtipos, H3N2 y H1N1, del virus de tipo A y un virus de tipo B respectivamente, ya que han sido los virus más recientes que se pueden derivar de este cuadro clínico. Con la propagación del COVID-19 y del impacto sanitario de la pandemia, contar con este refuerzo para combatir el riesgo de contagio es la decisión más acertada.
Vacunación contra la gripe en tiempos de COVID-19
El colapso en los diferentes centros sanitarios debido a la pandemia del COVID-19 ha convertido en un verdadero reto poder incrementar el nivel de vacunación contra la gripe, sobre todo en personas mayores de 65 años, siendo estos los que mayor riesgo presentan ante el riesgo de contagios. Sin embargo, vacunarse en 2020 sigue siendo una buena decisión para preparar al organismo a cualquier riesgo de gripe que debilite el sistema inmunitario.
Ante el contexto mundial que se vive con el COVID-19, es fundamental seguir fomentando la vacunación contra la gripe, no solo para proteger al organismo, sino que, se debe entender que la vacuna de la gripe no será la que frene el riesgo de infección del Coronavirus, pero si puede evitar presentar un cuadro clínico a causa de gripe, que deje las defensas tan bajas, que sea muy fácil para este nuevo virus atacar.
Un aspecto fundamental que la población debe conocer es que la gripe y el COVID-19 no pueden coexistir al mismo tiempo, por lo que los síntomas gripales deben ser totalmente descartados como indicativo de contagio. La vacunación contra la gripe en un año como el 2020 es la mejor decisión para proteger a la población de riesgo.
Cultura de la vacunación ante la incertidumbre
Si hay un aspecto que ha desatado el COVID-19 en la población es la incertidumbre, esto se debe a la novedad de un virus que no se termina de identificar por completo. Si a esto le sumamos la falta de cultura de vacunación en los adultos mayores, que también son población de riesgo, sin duda el riesgo de infecciones es mucho más alto. En tal sentido los profesionales sanitarios recomiendan someterse a un calendario de vacunas voluntario para poder llevar un mejor control.
Uno de los aspectos más importantes de la vacunación contra la gripe es que debe ser una iniciativa que nazca desde el hogar, para así, crecer con la visión de que estos medicamentos son beneficiosos para la salud y en tiempos de COVID-19, son la mejor arma para no exponer al organismo a que se debilite y sea el blanco perfecto para los microorganismos de contagio de un virus, que lamentablemente, llegó para quedarse.
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