Con la llegada del buen tiempo, el protector solar vuelve a convertirse en un imprescindible. Pero aquí es donde aparece una de las dudas más habituales en farmacia:
¿Qué SPF necesito realmente?
Porque sí, sabemos que hay que usar protector solar… pero no siempre tenemos claro cuál elegir. ¿Es suficiente un SPF 30? ¿Mejor siempre 50? ¿Depende de mi tipo de piel? ¿Y si no me quemo fácilmente?
La realidad es que no existe un único protector solar válido para todo el mundo. La elección depende de varios factores: tu tipo de piel, tu fototipo, el nivel de exposición solar y tus necesidades específicas.
En este artículo te explicamos, de forma clara y práctica, qué SPF necesitas según tu tipo de piel, cómo elegir el protector adecuado y qué errores debes evitar para protegerte de verdad.

SPF significa Sun Protection Factor (Factor de Protección Solar).
Indica cuánto tiempo puedes estar expuesto al sol sin quemarte en comparación con no llevar protección.
Por ejemplo:
Puede parecer una diferencia pequeña, pero en pieles sensibles o exposiciones prolongadas, ese pequeño porcentaje marca una gran diferencia.
Para elegir bien tu protector solar, es importante entender qué estamos protegiendo.
Por eso, no basta con mirar el SPF. Es fundamental que el protector sea de amplio espectro (UVA + UVB).

Aquí es donde realmente debemos prestar atención.
Este tipo de piel:
Recomendación farmacéutica:
SPF 50+ siempre.
En este caso, no es negociable. Es la piel con mayor riesgo de daño solar, manchas y envejecimiento prematuro.
Características:
Recomendación:
SPF 30–50 (mejor 50 para uso facial diario).
Especialmente importante si hay exposición prolongada o tendencia a manchas.
Características:
Aquí suele aparecer un error frecuente: pensar que no necesita protección.
Recomendación:
SPF 30–50.
Aunque no se queme, esta piel también puede sufrir:
Características:
Recomendación:
SPF 30 mínimo.
Aunque la melanina protege parcialmente, no protege frente al daño profundo ni al envejecimiento.
Más allá del tipo de piel, hay otros factores clave:
Tiempo de exposición
No es lo mismo caminar por la ciudad que pasar el día en la playa.
Zona del cuerpo
El rostro siempre necesita más protección que el cuerpo.
Presencia de manchas o acné
En estos casos, es recomendable usar SPF 50 para evitar empeorarlas.
Tratamientos cosméticos
Si usas retinol, ácidos o despigmentantes, la piel es más sensible al sol.

El SPF es importante, pero no lo es todo.
Según tu tipo de piel:
Según tu rutina:
Aquí es donde más fallamos.
El mejor SPF es el que se usa correctamente.

Nuestros clientes confían en nosotros
Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades